Porque hay días de esos…
Hubo un momento durante las pasadas vacaciones de Semana Santa a Escocia que pensamos que tendríamos que abortar nuestra intención de llegar a la isla de Skye y buscar un nuevo destino más acorde con las circunstancias.
Ventiscas, nevadas, placas de hielo y un sinfin de fenómenos nunca vistos que culminaron en cuatro días de sol sin rastro de lluvia sobre un paisaje espectacular.
A veces el sol brilla donde menos te lo esperas. Hasta en Escocia.
Geor (Queen of the Highway) from Petit Comité on Vimeo.
Pertenezco a la clase de personas que, sintiéndolo mucho, cuando se obsesionan con un tema les gusta buscar hasta debajo de las piedras. Valoro lo anecdótico dándole una trascendencia vital porque, estoy convencida de que el 97,9% de las cosas importantes son consecuencia directa de hechos insignificantes.
Toda esta tontería pretende justificar mi exacerbado interés a lo largo de las úlimas semanas alrededor de la controvertida pareja formada por Gerry Goffin y Carole King.
Cierto es que se trata de una las factorías de hits más importantes de las últimas décadas pero, cuando esta mañana me sorprendí leyendo artículos en The Tablet (A new read on Jewish life) he decidido que tenía que intentar poner un punto final a esta historia. Siento que estoy a un paso de entrar en la Kabbalah con mi buena amiga Ciccone. Y la verdad sea dicha, no me apetece lo más mínimo.
Doo-Wop Generation
How the kids who brought you “Stupid Cupid” changed American music
by Kevin Smokler.Fifty years ago this May, a nineteen-year-old boy from Brighton Beach named Neil Sedaka arrived at 1650 Broadway, a building that housed dozens of music publishers, to peddle “Stupid Cupid,” a song he’d cowritten with Howard Greenfield. The pair bumped into another songwriting team, Doc Pomus and Mort Shuman, in the hallway. Pomus suggested they try their luck at Aldon Music, a new outfit on the sixth floor.
Sedaka and Greenfield headed downstairs and were greeted by Don Kirshner, the burly son of a tailor from the Bronx, and his business partner Al Nevins. Sedaka and Greenfield showed Kirshner their song and he signed them on the spot. At Sedaka’s recommendation, Aldon (“Al” and “Don”) would soon add his high school friend Carole King and her husband Gerry Goffin to their roster. […]
Mi proceso con esta pareja ha sido un poco a la inversa. Primero me enamoré de Carol, -¡qué le voy a hacer, primero llegó Tapestry!- y luego en un proceso de cangrejo, descubrí que Wasn’t born to follow de Dusty Springfield o Don’t bring me down de The Animals eran obra de ELLOS.
Y claro, para los fácilmente impresionables que al cumplir los 14 años desdeñábamos los discos de The Carpenters que nos regalaban nuestros padres, no es fácil reconocer que has terminado completamente enamorada de cada una de sus canciones. Hace unas semanas, mis amigas y yo nos desgañitábamos por las carreteras de Escocia cantando con Aretha (You make me feel like) A natural woman, y esta semana se escuchaba a repetición en el despacho a King en solitario cantando I feel the earth move .
Seguramente, King y Goffin han sido para la música lo que Messi para el fútbol. Realmente su división es para jugar en otro planeta, ¿o no? Porque estos dos temitas también son de ellos. Bueno de Goffin, que ya se sabe que los tíos pierden más rápidamente el norte.
Hace unos días Guille me comentó que, a raíz de una crítica sobre Epic Handshakes and a Bear Hug, se había leído el único libro de narrativa escrito por el diplomático gijonés Julián Ayesta, Helena o el mar del verano.
Si no conocéis esta historia, os la recomiendo encarecidamente. Huele a manzana, a tardes de playa y a bonito a la plancha. Aprovechando la situación, la releí hace un par de semanas y, con este párrafo, no pude menos que sonreír…
[…] Y mientras se estaba en pecado mortal todos los días eran grises aunque hiciera sol y todas las cosas salían mal y le preguntaban a uno siempre la única lección que no había estudiado, y papá siempre estaba de mal humor y mamá triste, y cuando se jugaba al fútbol no le pasaban a uno, y además siempre que uno estaba en pecado mortal perdía el Sporting aunque jugase en casa o empataba, que jugando en casa era como perder. Y era dificilísimo explicárselo porque uno pensaba: “Bueno, porque se esté en pecado Dios no puede castigar a toda la demás gente que quiere que el Sporting gane”. Pero esto eran grandes misterios que valía más no pensar […]
Juan Ayesta. Helena o el mar del verano (1952)
De cara a nuestra próxima escapadita a Lanzarote, nos hemos planteado un nuevo reto: cada uno de nosotros sólo podrá llevar un álbum para escuchar en el coche durante nuestra estancia en la isla.
Las reglas son las siguientes:
> No se aceptan recopilatorios caseros.
> No se aceptan greatest hits de grupos editados por las discográficas justo antes de Navidad.
> Aceptamos, en cambio, recopilatorios de sellos.
> El álbum no puede estar estructurado en más de un disco (es decir, queda fuera el 69 Love Songs).
Con estas premisas, ¿qué opción me sugerís?
Os adelanto que he barajado: 16 Lovers Lane de Go Betweens, Chutes Too Narrow de Shins o Contrabando de Los Brincos…
Por si sirve de pista, nuestros últimos viajes con coche han tenido como banda sonora a Fleet Foxes y a Leisure Society.
Gracias por vuestra desinteresada ayuda.
Viajar es siempre genial. Especialmente cuando lo haces con amigos, ¿que no?
Bruselas según Andrés. from Petit Comité on Vimeo.
Me ha dado por ponerme a revisar el fotolog y casi me muero del susto…
¿Cuándo me puse yo un piercing en la nariz?
Esta tarde he tenido la oportunidad de leer una de las noticias más interesantes de los últimos días cortesía de mi poco apreciado pero muy respetado Ignacio Escolar. En la información aparecida en Estrella Digital, Escolar expone punto por punto la última estrategia empresarial de la SGAE: la Operación Arteria, mucho más propia de una trama del Levante español o del Ayuntamiento de Gijón.
Al más propio estilo Cachuli, este movimiento que supone una inversión total de 300 millones de euros en territorio español y 80 millones de dólares en el extranjero, pretende hacerse con los aforos de teatros e instalaciones más importantes del mundo. Lo más bonito de toda la historia, amén de dejar al descubierto el verdadero objetivo de la Fundación Autor (entidad, recordemos, sin ánimo de lucro) es descubrir que estas operaciones de coge la bolsa y corre se están cerrando a crédito. Según Escolar, “con los futuros beneficios del canon y los ingresos de la propia SGAE y de la Fundación Autor como aval”.
Su completa lectura es más que recomendable…
Teddy Bautista prepara su jubilación
Ignacio EscolarEn junio de 2011, apenas unas semanas después de cumplir 68 años, Teddy Bautista dejará la presidencia del Consejo de Dirección de la SGAE. El canario se retirará de la primera fila después de casi tres décadas al frente, pero no abandonará del todo el rentable barco, que maneja un presupuesto cercano a la mitad de todo el Ministerio de Cultura español. Según fuentes de la Junta Directiva de la SGAE, Teddy Bautista se irá sólo a medias. Planea seguir al frente de Arteria Multiespacios, un controvertido y megalómano proyecto empresarial en el que ya se han invertido más de 350 millones de euros -la mayoría a crédito- en la compra de grandes teatros en todo el mundo. Es la pirámide del todopoderoso faraón. […]
Al final, estoy convencida de que Ramoncín no era tan tonto como siempre nos hizo creer…
En mi opinión, las Navidades son un poco veni, vidi, vici. Vamos, llegan cuando todo el mundo las esperamos, vemos cómo desfila una fiesta tras otra (Nochebuena, Navidad, Nochevieja…) y vencen, como todos los años, cuando cada uno de nosotros nos ocupamos de redactar nuestra lista de buenos propósitos…
Aunque yo soy mucho más de año escolar, es decir, mis biorritmos se renuevan en septiembre tras el descanso estival, para 2010 se me han metido varias ideas entre ceja y ceja. Mi único duda ahora mismo es: ¿publicar o no publicar?.
Esto es un poco como cuando te pones a hacer una dieta homemade style que un día la cumples y tres no porque los parámetros y las restricciones no están claras. En el fondo, toda esta pantomima no es más que porque me aterra la idea de leer esto dentro de un año y darme golpes contra la pared por no haber cumplido ni el 35%.
Pero, ¡diantres!, hay que ser valiente en este mundo. Así que ahí voy que ya se sabe que de valientes están llenos los cementerios…
> Administrar mejor mis recursos -económicamente hablando-.
> Leer más y no tan a rachas.
> Intentar ir al gimnasio tres días en lugar de dos.
> No descuidar tanto los idiomas.
> Intentar organizar mejor mi agenda y tener tiempo para quedar con gente que, al final, por desidia terminas sin quedar.
> Ser un poco más comprensiva con las opiniones de los demás. Aunque no estén en línea con las mías. Aunque no se parezcan ni por asomo. Aunque me toquen mucho los pies ciertos planteamientos.
> Intentar tener discusiones con más cabeza y menos corazón. Vamos, no dejarse llevar por el impulso asesino fácilmente.
> Recordar que abusar de mi timbre de voz para empequeñecer al prójimo es jugar con una ventaja natural demasiado grande.
> Ser menos calculadora y cuadriculada (difícil, difícil…).
> Ser puntual TODOS los días.
> Buscar la eficiencia a la hora de ejecutar mi trabajo antes de que él me ejecute a mí.
Seguramente, podría seguir poniendo TO DO’s hasta mañana por la mañana pero con esto, creo que voy en globo.
¡Esto va a ser realmente complicado!
Cuando Curro (Dr. Mandarino) me pasó por primera vez esta canción le pregunté directamente qué le había pasado el fin de semana. Me parecía una canción con una letra tremendamente rencorosa. Curro, como todos los artistas, negó directamente esta acusación: “¿Pasar? No me pasó nada. En serio, no va de mal rollo”.
Hoy ha publicado el video caserillo que ha hecho y para mí, no puede estar más claro. Juzguen ustedes mismos si aquí hay gato encerrado…
Seguiremos informando.
-No fui yo quien le trajo aquí, Bartleby- dije yo muy dolido por su sospecha implícita-. Y, para usted, este tampoco debería de ser un lugar tan vil. Nada reprochable se le puede imputar por estar aquí. Y, mire, no es un lugar tan triste como podría pensarse. Mire: ahí está el cielo, y aquí la hierba.