Esto es un blog o cuaderno de bitácora. Aún no lo tengo muy claro. Lo dejo al gusto del consumidor o del usuario o del lector o del perro o del gato o del diablo de Tasmania que pierda su tiempo en leer estas ¿páginas?

Echando mano al diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, caigo en la cuenta de que primero, del latín primarius, cuando se refiere a una persona o cosa quiere indicarnos “que precede a las demás de su especie en orden, tiempo, lugar, situación, clase o jerarquía”. Así pues, esto tiene pinta de ser mi primera aportación al encantador universo de los unos y los ceros.

Como esto, además, es una prueba, es decir, “ensayo o experimento que se hace de algo, para saber cómo resultará en su forma definitiva” podré arriesgarme y equivocarme. Y si meto la pata -algo, a todas luces, inherente al ser humano- intentaré que no se me despeine ni un solo cabello del flequillo.

Aprovechándome una vez más de Víctor García de la Concha y su cohorte de letras legionarias: Esto empieza, o si ustedes lo prefieren, acaban de ser testigos “del comienzo de algo”.
Pasen y vean. Y si encuentran algo mejor, por favor, no lo duden, cambien de frecuencia. Hasta que eso suceda, bienvenidos y bienvenidas sean.