Hoy estoy cansada; muy cansada. O debería decir cansadísima. Y, sospecho que esta noche no voy a tener un descanso, digamos, económicamente rentable. Porque sí, estoy tan cansada pero como esos días que estas tan cansado que no puedes dormir, ¿sabes a lo que me refiero?. Vamos, que sientes cada uno de tus músculos pedir descanso a gritos, y ¡claro! como lo piden a gritos no te dejan dormir.

Solución: poniendo tapones.