Todos tenemos un pasado truculento. Incluido tú que lees estas lineas con cara de santo y piensas que en tu vida has roto un plato.

Cuando me puse un piercing en la nariz, allá cuando la reina afilaba, mi señora madre tuvo la amabilidad de acompañarme. En realidad, su papel a desempeñar era el de ir como buen mayordomo de Ten y pasar el algodón por los aledaños de la camilla en cuestión. Su comentario fue algo así: “¿Y no será mejor que esto te lo haga un cirujano?”.

Los años han pasado, el pendiente ya no está y sí la cicatriz en mi nariz. Cualquier tiempo pasado no fue mejor y como no se me ocurren más frases hechas, aquí subo el artículo de El País, motivo de este dicho fuera de concierto.

Los menores de 16 años deberán presentar un documento firmado por sus padres para hacerse tatuajes
Toda persona que desee someterse a esa práctica tendrá que dar por escrito su consentimiento

Las personas que quieran hacerse un tatuaje, un piercing o una micropigmentación deberán firmar antes un consentimiento informado, similar al que es preceptivo en otros procedimientos médicos, según el nuevo decreto que ha aprobado hoy la Generalitat para regular estas prácticas. En el documento deberán constar los riesgos sanitarios que comportan, los cuidados que requiere una correcta cicatrización y las condiciones y las características del producto o materiales que se implanten. Además, se regula por primera vez el acceso a estas prácticas de los menores de 16 años. Todos ellos deberán aportar un certificado de madurez firmado por sus padres o tutores legales antes de ser sometidos a un tatuaje o piercing.
[Leer el artículo completo]