Ser creativo es una de las profesiones que más admiro. Siempre tienes que estar sorprendiendo a los clientes -lo cual me parece agotador- pero, cuando encima tienes ingenio para sorprender también a los que te rodean y hacerles la mañanita un poco más llevadera, ya estás en otro escalafón.

Esta mañana me ha llegado al correo esta imagen. Automáticamente, una sonrisa de oreja a oreja me ha iluminado la cara.
¡Y que dure!
El creativo con el pijama de rayas