Como opinóloga por deformación vocacional, no puedo más que comentar las últimas cositas monas-monas que han salido de Partigi. Ahora, junto con las etiquetas bonitas y un logo Pocoyó de lo más guay que hay, han aparecido los wadus. Yo estoy especialmente interesada en que aparezca ya mi favorito para colgarlo en el salón de casa.
Mientras tanto, me conformo con lo que va saliendo que Monstruo y Pollo, ¡me encantan!.
-No fui yo quien le trajo aquí, Bartleby- dije yo muy dolido por su sospecha implícita-. Y, para usted, este tampoco debería de ser un lugar tan vil. Nada reprochable se le puede imputar por estar aquí. Y, mire, no es un lugar tan triste como podría pensarse. Mire: ahí está el cielo, y aquí la hierba.
Leave a reply