La edición italiana de Rolling Stone ha nombrado a Silvio Berlusconi “rock star del año”. La verdad es que el hombre se lo ha ganado a pulso. Amén de sus múltiples escándalos que parece que no merman ni afectan lo más mínimo a su popularidad, él sigue ahí, al pie del cañón, tocando las narices como sólo un energúmeno de tal calibre puede hacerlo.
Personalmente, con Il Cavaliere ya no sé si reír o llorar. Prefiero pensar que los votantes italianos se encuentran todos bajo el influjo de un potentísimo opiáceo que les nubla la razón… Esta tarde, ojeando (¿se dice así también cuando se trata de un medio online?) Il Sole 24 Ore -aunque sea uno de los fedeli alla linea tiene un suplemento de Cultura con mayúscula- casi me muero de risa al ver la galería de imágenes que actualizan de manera regular con las patochadas del payaso.
Me hacía gracia cuando cantaba en la Comisión Europea. Ahora ya cansa.
Italia, ¡qué país!
-No fui yo quien le trajo aquí, Bartleby- dije yo muy dolido por su sospecha implícita-. Y, para usted, este tampoco debería de ser un lugar tan vil. Nada reprochable se le puede imputar por estar aquí. Y, mire, no es un lugar tan triste como podría pensarse. Mire: ahí está el cielo, y aquí la hierba.
josenez
November 23rd, 2009 at 7:30 pm
Silvio es el puto amo. Es el único político que se ríe, que no es un amargado, y solamente por eso, se merece todos los premios. Y encima dijo eso de “ser presidente me da asco”, que debería tatuarse a todos los políticos en la frente.
Silvio, te amo.
pruden
November 28th, 2009 at 9:12 pm
No te privas………,